La película dedica sus primeros 40 minutos al suspenso y la conspiración, algo inusual en Bay. Vemos a Sam desesperado por conseguir un trabajo, mientras los Decepticons atacan en las sombras. El verdadero "lado oscuro" son las mentiras de sus propios aliados humanos, encarnados por el director de la CIA, Charlotte Mearing (Frances McDormand). Uno de los temas más comentados sobre Transformers 3- El Lado Oscuro De La Luna fue el reemplazo de Mikaela Banes (Megan Fox) por Carly Spencer (Rosie Huntington-Whiteley). Fox fue despedida después de comparar a Michael Bay con Hitler en una entrevista, lo que desató una tormenta mediática.
Décadas después, cuando los humanos descubren el náufrago lunar, Sam Witwicky (Shia LaBeouf) y los Autobots se ven envueltos en una conspiración que amenaza con esclavizar a la humanidad. El giro maestrazo es que Sentinel Prime no es el sabio salvador que todos esperaban; él tiene un pacto secreto con Megatron para reconstruir Cybertron… aunque eso signifique destruir la Tierra. El título no es casual. El "lado oscuro de la luna" se refiere al hemisferio lunar que nunca vemos desde la Tierra, pero en la película funciona como una alegoría de los secretos que los gobiernos esconden. Michael Bay utiliza este concepto para justificar el tono más serio: aquí no hay chicles explosivos ni hormonas adolescentes (o al menos, menos que en la segunda parte). Transformers 3- El Lado Oscuro De La Luna
Los fanáticos se indignaron, ya que Gutiérrez Coto había prestado su voz a Sam Witwicky en las dos primeras películas. La razón oficial fue "problemas de disponibilidad", pero se rumoreó que fue un castigo por parte del estudio tras una disputa contractual. Esto generó peticiones en línea y un boicot parcial al estreno en cines. Con el tiempo, Macías hizo un buen trabajo, pero la polémica empaña el recuerdo del doblaje original. En su momento, Transformers 3- El Lado Oscuro De La Luna recibió críticas mejores que su predecesora. En Rotten Tomatoes tiene un 35% (frente al 19% de La Venganza de los Caídos ). Los elogios fueron para los efectos visuales, la batalla final y Leonard Nimoy. Las críticas apuntaron a la duración (154 minutos) y al humor tosco de los Autobots gemelos (que fueron eliminados, pero reemplazados por personajes igualmente molestos como Wheelie y Brains). La película dedica sus primeros 40 minutos al