Vicente Fernández logró en la pantalla grande lo que su voz logra en la música: la catarsis del mexicano real. Aquel que tira la casa por la ventana el sábado, pero el domingo está en misa con la familia.
En términos literales, "sínvergüenza" es aquel que no tiene vergüenza: el mujeriego, el jugador, el que toma de más, el que pelea en la cantina. Sin embargo, el adjetivo "honrado" modifica todo. Es un hombre que, aunque rompe las reglas sociales, nunca traiciona su palabra. Nunca abandona a su familia. Nunca deja un problema sin resolver. Vicente Fernández logró en la pantalla grande lo
Así que ya sabes. Pon el televisor, prepara un tequila (con responsabilidad) y busca en tu plataforma favorita. Porque ver a Chente en acción, con todo y sus contradicciones, es ver el espejo del alma ranchera. Y como él decía: "Mientras la vergüenza no quite el hambre, aquí seguimos, sínvergüenza pero honrados." Sin embargo, el adjetivo "honrado" modifica todo